Joyas para regalar: ideas para madre, hija, amiga o para ti
Una joya es un regalo que se usa todos los días… si no se estropea. Ideas para acertar.
Qué joya regalar según la persona
- Para tu madre: pendientes de aro clásicos o un collar fino, que van con todo.
- Para tu hija o una amiga: anillos para combinar o un collar para llevar en capas.
- Si no sabes la talla: pendientes, collares, pulseras o anillos ajustables.
Regala sin gastar el doble
Compra 2, llévate 2 gratis, sin códigos: con 4 joyas, las 2 más baratas te salen gratis. Con 4 puedes quedarte 2 y regalar 2, y las 2 más baratas no las pagas.
El envío es gratis y llega en 48 h desde Barcelona. Si no acierta, tiene 30 días para devolverla.
Tres joyas para acertar con el regalo
La regla que nunca falla
Mira lo que ya lleva puesto. No lo que crees que le gustaría, ni lo que está de moda: lo que lleva un martes cualquiera para ir a comprar el pan.
Si siempre lleva aros pequeños, regálale aros pequeños mejores. Si nunca se pone anillos, no empieces tú esa conversación. La gente se pone lo que ya sabe ponerse.
El error clásico es regalar la pieza que a ti te parece espectacular. Esa se mira, se agradece, se guarda en el cajón y no sale nunca más.
Qué regalar según la ocasión
- Cumpleaños: unos pendientes o una pulsera fina, que se ponen sin pensar.
- Aniversario: un collar, que es la pieza que más se usa a diario.
- Día de la Madre: aros clásicos o una cadena sencilla.
- Navidad: un conjunto de dos piezas que peguen entre sí.
- Sin ocasión: cuanto más pequeño el detalle, más gusta.
- Y si no sabes la talla, nunca un anillo que no sea ajustable.
Lo que casi nunca se pone
Las piezas grandes y llamativas son el regalo que más ilusión hace al abrirlo y menos se usa después. Si esa persona no lleva nada grande ahora, no va a empezar.
Lo mismo con los anillos cuando no sabes la talla: un anillo que no entra es un regalo que se queda en la caja.
Y cuidado con las joyas que exigen mantenimiento. Una pieza que hay que quitarse para fregar, para ducharse y para dormir acaba olvidada en el mismo sitio donde la dejaron la primera vez.
Cómo saber la talla sin preguntar
Coge prestado un anillo que esa persona ya lleve, y del dedo correcto. Mide el diámetro interior con una regla, de borde a borde por dentro.
Multiplica ese número por 3,14 y réstale 40: eso es la talla. Por ejemplo, 16,5 milímetros de diámetro dan 51,8; menos 40, talla 12.
Y si no puedes coger ninguno, hay una salida limpia: un anillo ajustable tiene dos o tres tallas de margen y resuelve el problema entero.
Que no se estropee en dos meses
Un regalo que pierde el color es peor que no regalar nada, porque además te lo cuentan.
Mira que la joya diga claramente que es resistente al agua, que no lleva níquel ni plomo y que tiene garantía por escrito.
Las nuestras llevan baño de oro 18 k, se pueden llevar en la ducha y en el mar, y van con garantía de color de por vida. Y si no has acertado, hay 30 días para cambiarlo.
Preguntas frecuentes
¿Qué joya regalar si no sé la talla?
Pendientes, collares, pulseras o anillos ajustables. En Saverlia hay varios anillos ajustables.
¿Se puede devolver una joya de regalo?
Sí, en Saverlia hay 30 días para devolver.